Reencuentro inolvidable en El Molí
Tras el primer encuentro de antiguos alumnos del IES Francisco Tárrega celebrado años atrás en el Jardín Alaska, la ilusión por volver a reunirnos seguía intacta. Aquella experiencia había dejado una huella profunda entre quienes compartimos juventud, aulas y vivencias en el instituto, por lo que no tardó en surgir una nueva cita.
El lugar elegido para este segundo reencuentro no podía ser más acertado: el emblemático restaurante El Molí, situado en pleno paraje del Termet de la Mare de Déu de Gràcia de Vila-real. Desde la planta baja del local, sus grandes ventanales nos ofrecían una magnífica panorámica del río Mijares, cuya presencia aportaba serenidad y frescor a una noche cargada de emociones y recuerdos.
Volvimos a ser un numeroso e interesante grupo de amigos y amigas, arropados por el cariño y los testimonios de compañeros llegados tanto de Vila-real como de otras poblaciones cercanas. El ambiente estuvo marcado por la cercanía, las anécdotas compartidas y la satisfacción de comprobar que, pese al paso del tiempo, seguían vivos los lazos forjados durante nuestra etapa estudiantil.
Todo ello estuvo acompañado por la belleza natural del entorno: chopos, olmos y sauces enmarcaban un paisaje privilegiado que convirtió la velada en una experiencia especialmente entrañable.
Tras la cena, disfrutada sin prisas como requería aquel espectacular enclave, llegó la fiesta. La música de nuestra época, seleccionada en gran parte por los propios asistentes, puso banda sonora a unos momentos vibrantes y llenos de complicidad. El frescor procedente del querido Mijares ayudó a prolongar una noche inolvidable, marcada por las conversaciones, las risas y los recuerdos compartidos.
Pero aquel encuentro no fue únicamente una celebración del pasado. También supuso un compromiso de futuro. Entre todos nació la voluntad de seguir fortaleciendo nuestra amistad y comenzar a preparar la conmemoración de las bodas de plata de nuestra promoción. Aquella misma noche se solicitaron voluntarios para trabajar en el futuro programa conmemorativo, y de forma espontánea surgió un grupo dispuesto a asumir el reto.
Con entusiasmo y constancia, ese equipo comenzó a reunirse todos los jueves en Els Lluïsos durante dos años para organizar los preparativos. Así se consolidó un núcleo humano y organizativo que ha perdurado hasta nuestros días y que continúa manteniendo vivo el espíritu de compañerismo y amistad nacido en las aulas del IES Francisco Tárrega.
Gracias a aquella semilla sembrada en El Molí, hoy seguimos caminando juntos y preparando con la misma ilusión lo que será, sin duda, la magnífica celebración de nuestras bodas de oro.

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