Aunque han pasado cincuenta y seis años más o menos, nunca he olvidado ese suspenso a toda mi clase en Educación Física. El profesor de esta asignatura del 1º C era el famoso (por duro) Evangelio, especialista en balonmano. Pues bien, si mal no recuerdo, un día nos llevó al campo de balonmano, nos enseñó las reglas y... ¡a jugar! Pero se le olvidó algo en la explicación... ¿cómo se saca un corner en balonmano? Nadie teníamos ni idea, pero aún así nos hizo pasar uno a uno para que sacásemos y claro... nadie lo hizo bien, por lo que con aquel semblante tan adusto que le caracterizaba, nos dijo "¡Están todos ustedes suspendidos! ¡A correr!" No recuerdo si finalmente llevó a cabo el susodicho suspenso o no, pero tiempo después seguíamos sin saber cómo diablos se sacaba un córner en balonmano.



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